Pasa por nuestras manos la nueva versión de la gama más alta dentro del sistema Nikon 1, una cámara que destaca por su potencia y rendimiento. La nueva Nikon 1 V3 no deja a nadie que la prueba indiferente.
Construcción y ergonomía
Diseñada para aquellos fotógrafos más exigentes, la ubicación y la función de los controles es algo crítico. Y es que cuanto más avanzado sea el fotógrafo mayor control necesita y esto es algo que se vuelve complicado cuando tenemos entre las manos una cámara con un cuerpo tan pequeño, de 11 cm por 6,5 concretamente.
Así que no podemos pretender el disponer de los mismos controles y distribuidos de la misma forma que en una DSLR de mayor tamaño. Hay que cambiar el concepto y maximizar la eficiencia, en esto, la V3 va por el buen camino.
Lo primero que destaca es su pantalla, que es basculante. Esto mejora mucho la toma de fotografías en cualquier ángulo y hace más cómodo el manejo y la sujeción teniendo en cuenta que el visor es un accesorio para esta cámara. Una cosa que me ha parecido que los diseñadores están por la labor es que los botones físicos que generalmente encontramos a un lado de la pantalla, esta vez están integrados en ella, así que estarán disponibles sin importar la posición en la que la sujetamos. Nuestro pulgar izquierdo puede pulsarlos con comodidad.