Ciudad del Cabo, diría que ha sido la ciudad más hermosa que he tenido la suerte de visitar en este viaje. No ha sido por la ciudad en sí, que es similar a cualquier otra ciudad occidental moderna, con sus grandes avenidas, tráfico y miles de ciudadanos. Lo que ha hecho especial esta visita ha sido lo que envuelve a esta ciudad.
A menos de 30 minutos en coche nos damos cuenta de donde nos encontramos, África, naturaleza en estado puro.
Este sin duda es un post distinto, es un post dirigido a los amantes de la naturaleza. Su flora y su fauna son interminables y magníficas, y es lo que me ha hipnotizado del lugar.
Empezaremos de norte a sur: cerca de Cape Town encontramos el 'Kirstenbosch Botanical Garden', un jardín a los pies de la 'Table mountain' . Una de las cosas geniales, aparte del gigantesco jardín, son las obras de arte regional que lo salpican y que le dan una personalidad única.
Bajando por la costa, llegamos hasta 'Hout Bay', famoso por su puerto pesquero y de recreo, por sus paradas de souvenirs y arte, pero sobre todo, por sus habitantes más famosas, las focas. En el puerto disponen de un pequeño bote que por un reducido precio te acerca a una pequeña isla donde descansan cientos de ellas y te permite disfrutar del genial espectáculo.
Una vez superamos el mareo de las olas, bajamos hasta 'Cape of Good Hope', el punto más al sur-oeste del continente africano, solo decirlo ya promete, y no decepciona! Allí se encuentra 'Cape Point' y en él, el faro, desde donde podemos disfrutar de una panorámica 360 grados de la maravilla que nos rodea. En la foto podemos ver 'False Bay' y la península vecina donde iremos un poco más tarde.
Y de estas increíbles vistas nos dirigimos a unas más cercanas y simpáticas, la de los geniales pingüinos africanos. En 'Simons Town' existe una pequeña colonia protegida en la que la especie vive en libertad.
Y aquí el gran final!
A una hora y media de la ciudad se encuentra 'Sandbaai', un pequeño pueblo pesquero con una peculiaridad, en sus aguas vive uno de los depredadores más increíbles, el tiburón blanco. Y por supuesto no podía perder la oportunidad de disfrutarlos de cerca.
Ciudad del Cabo, un refugio perfecto para unos días de aventura en Sudáfrica, gente tremendamente amable, ciudad moderna y actual rodeada de naturaleza, un lugar_ que sin duda merece la pena visitar y explorar.
En la siguiente y última parada, Londres! De nuevo en el viejo continente, para disfrutar de una de las ciudades con más personalidad e historia.
Un saludo y recordar que podéis visitar el blog http://65milkm.blogspot.com para conocer más detalles del viaje.
Leer crónicas anteriores:
1 :
Chicago
2 :
Sydney
3 :
Hong Kong