Un 400mm equivalente a 600mm sobre DX, con VRII, 9 láminas de diafragma redondeadas con abertura máxima de f2.8 y mínima de f22, con una distancia mínima de enfoque en modo manual de 2,8 metros y de 2,9 metros en modo de enfoque automático, peso de 4.620 gr. hacen a este teleobjetivo una pieza, me atrevería a decir, de fetiche para el usuario aficionado, y de una herramienta de trabajo excepcional para el profesional.
Voy a intentar explicar brevemente mi experiencia con el Nikkor 400mm f2.8 ED AF-S II. Si solo se me permitiera el uso de una palabra para describirla, la escogida sería, EXTRAORDINARIA.
El uso que le he dado estos días ha sido principalmente para fauna, tanto en cautividad como en libertad, pero con lo que más he disfrutado de este tele ha sido en la realización de un reportaje para captar las instantáneas de una exhibición de Vela Latina en La Albufera (Valencia), como podréis observar en las fotos intento dar más dinamismo a la acción formando diagonales con la velas, a ser posible a la menor abertura posible para aislar al sujeto del fondo, para la composición me ha venido perfecto el collar para trípode.
De las virtudes de este objetivo destacaría principalmente la velocidad de enfoque, seguido de la nitidez y del contraste que ofrece a plena abertura. En cuanto a los contras, el peso, creo que es el único hándicap que le he encontrado, ya que no estaba muy familiarizado con el uso del monopié, y para este objetivo es imprescindible por su peso.
Comentar que la mayoría de las fotos las he realizado con una D90. También lo he probado con el TC20EIII, con el cual había que accionar el limitador de enfoque obligatoriamente, ya que se notaba una merma bastante acusada en la velocidad de enfoque, cosa que con el TC14EII no se apreciaba en absoluto. También se ha probado con una D300, una D800, una D3 y una D3S. Con estas maquinas el uso de los teleconvertidores no hacia decaer la velocidad de enfoque.
Me ha sorprendido gratamente la característica de recuperación de memoria de foco (MEMORY RECALL). Ya que no tengo disociado el enfoque en la mi maquina la opción que más he utilizado ha sido la del bloqueo del enfoque AF-L desde el objetivo.
Simplificando, es un teleobjetivo muy luminoso que ofrece un contraste y una nitidez escandalosa, y a su vez con el que se obtienen unos desenfoques uniformes y espectaculares.
Todo mi agradecimiento al equipo de Nikonistas Club.