Nikon D810
Lo primero que he visto es que incorpora varias mejoras interesantes respecto a sus predecesoras como un nuevo procesador de imagen, el Expeed 4, que es el mismo que lleva la Nikon D4s, le han aumentado el rango de ISOs, las ráfagas de disparo son más rápidas y le han quitado definitivamente el filtro óptico paso bajo.
Por lo demás, el aspecto y las sensaciones de tenerla en las manos, es la misma que tuve en su día con la Nikon D800. Es una cámara pequeña y ligera, si la comparas con la Nikon D4s o con la Nikon D3x, con buen agarre y con casi todos los botones ubicados donde deberían de estar y digo casi porque no acabo de acostumbrarme a buscar el botón del ISO en la parte superior cuando en los modelos profesionales va en la inferior. Pero por lo demás me ha transmitido muy buenas sensaciones. Una vez que la tienes en las manos te apetece trabajar con ella y explorar sus magníficas posibilidades.
El visor es muy luminoso y te permite activar la visualización de una cuadrícula, que es muy útil para la gente que suele inclinar los horizontes, como es mi caso, o para aquellos que les guste la arquitectura. Con la particularidad de que cuando hay poca luz se ilumina en rojo y te facilita poder componer las fotos con mucha precisión.
Redes de pesca en el puerto de Avilés
Una resolución tan fantástica te exige trabajar con las mejores ópticas y tenerlas en muy buenas condiciones, ya que si las lentes no están todo lo ajustadas que deberían todos los fallos que tengan se ponen enseguida de manifiesto
El sensor es de 36,3 megapíxeles de resolución y nos da un tamaño de salida de imagen de 62,31 x 41,59 cm a 300 ppp o lo que es lo mismo 7.360 x 4.912 píxeles, lo que es una auténtica barbaridad, ya que podríamos tirar la mitad de la foto y aún la podríamos publicar en una valla publicitaria. Ahora, lo que es bueno para uno, no lo es tanto para lo otro y me explico. Una resolución tan fantástica te exige trabajar con las mejores ópticas y tenerlas en muy buenas condiciones, ya que si las lentes no están todo lo ajustadas que deberían todos los fallos que tengan se ponen enseguida de manifiesto. Y lo mismo ocurre a la hora de trabajar. Una foto trepidada hecha con una cámara de aficionado que seguramente nos pasaría inadvertida, aquí sería una foto para tirar directamente a la papelera.
Esta cámara te exige hacer las cosas bien. Trabajar con ella es lo mismo que trabajar con una cámara de formato medio pero con todas las ventajas que supone que pese mucho menos, que su tamaño sea mucho menor, que la velocidad de enfoque sea muy superior, que dispare ráfagas muy rápidas y que los ISOS no sean comparables en calidad pero …… nos permite pocos errores.
El rango de sensibilidad está entre 64 y 12.800 ISO. Pudiendo ser ampliado a 32 y 51.200. Personalmente la he probado a 4.000 ISO y los resultados obtenidos han sido espectaculares, tanto que a veces he tenido que ir al botón de “info” para ver si lo había puesto correctamente. A sensibilidades altas el detalle y el color se mantienen perfectamente y los pixeles aguantan muy bien cuando tienes que subir los niveles, el ruido no se dispara y los tonos se mantienen en su sitio.
El procesador como os he dicho es el mismo que el que tiene la Nikon D4s y por tanto como estoy acostumbrado a él no he llevado ninguna sorpresa pero se estima que su rendimiento es un 30 % más rápido que el de la Nikon D800E, lo que no es poco.
Los colores de salida son muy buenos y aunque trabajes con las ultimas luces de la tarde, no se van de gama. El fotómetro va muy bien, protege las altas luces con eficacia y con poner una compensación de -0,3 EV resolveremos la gran mayoría de situaciones donde los colores blancos se enfrenten a los negros y sino siempre podremos salir airosos gracias al amplio rango dinámico que nos ofrece su sensor, que abarca alrededor de 7 pasos.
Traje de luces. Plaza del Bibio, Gijón
El rango de sensibilidad está entre 64 y 12.800 ISO. Pudiendo ser ampliado a 32 y 51.200. Personalmente la he probado a 4.000 ISO y los resultados obtenidos han sido espectaculares, tanto que a veces he tenido que ir al botón de “info” para ver si lo había puesto correctamente
El sistema de enfoque es el Multi-CAM 3500 FX con 51 puntos y aunque dicen que es el mismo que el que tiene la Nikon D4s a mi sinceramente me pareció más lento y menos preciso. Lo que no implica que éste sea mejor que el que tienen la mayoría de cámaras del mercado pero es que el otro en mi opinión es harina de otro costal.
La ráfaga de disparo es de 5 FPS a la máxima resolución y de 7 FPS en modo recorte (15,3 megapíxeles), lo que es más que suficiente porque no hay que olvidar que este modelo no se ha creado para hacer fotografía de acción, sino para otro tipo de especialidades. La cámara por otra parte incorpora un nuevo mecanismo que reduce las vibraciones internas y reduce el riesgo de que aparezcan micropuntos difuminados, lo que nos permite apreciar los detalles más insignificantes.
Comentar que el obturador tiene una estimación de vida de 200.000 disparos y que Nikon nos dice que el cuerpo está sellado contra el polvo y las inclemencias del tiempo, no obstante yo aquí tendría mis reservas porque en agosto eso es difícil de poder probarlo.
La pantalla trasera se ha mejorado pasando de 921.000 píxeles que tenía la Nikon D800 a 1.229.000 píxeles y la batería también tiene una mayor duración. A carga completa nos ofrece unos 1.200 disparos frente a los 900 que nos daba el modelo anterior.
Las funciones de vídeo se han mejorado notablemente alcanzando una resolución de 1920 x 1080 y 60 fps. pero de eso no os puedo comentar nada porque ya sabéis que no es algo de mi agrado y ni siquiera lo he probado.
El Fandi, rezando en el callejón. Plaza del Bibio, Gijón
La veo una cámara perfecta para paisajes, retratos, bodegones, reportajes sociales, fotografía aérea, macro y arquitectura. Y un complemento ideal si ya se tiene una Nikon D4 o una Nikon D4s en nuestro equipo.
Ahora, una vez comentados los avances y las mejoras respecto a sus predecesoras la D800 y la D800 E, ¿merece la pena cambiarlas por este nuevo modelo?. La respuesta sería, con otra pregunta, como los gallegos: ¿eres aficionado?, si, pues entonces no la cambies pero si eres profesional y esa pequeña diferencia de calidad que vas a obtener en la resolución te va a hacer conseguir nuevos trabajos o clientes pues adelante, ya que la cámara es formidable. Y por supuesto, si lo que tienes es una Nikon D600, una Nikon D700 o similar y quieres cambiarla por ésta, no te vas a arrepentir, será una decisión acertada.
Si tenéis dudas por los moarés, ya que la cámara va sin el filtro AA, os tengo que decir que no los he visto por ningún lado y os diría que si salen, también saldrían en las demás cámaras. Por eso no me preocuparía.
La veo una cámara perfecta para paisajes, retratos, bodegones, reportajes sociales, fotografía aérea, macro y arquitectura. Y un complemento ideal si ya se tiene una Nikon D4 o una Nikon D4s en nuestro equipo.
Inconvenientes, pues como siempre me quejo de que el compartimento de las tarjetas no sea el mismo y que la cámara no lleve un ocular (a ver si a base de repetirlo algún día me hacen caso). Me quejo del enorme peso de los archivos (un retrato de una persona en raw comprimido se va a los 41 megapíxeles) y como se come los discos duros del ordenador (en una sesión de trabajo te vas fácilmente a los 16 gigas) pero si lo que queremos es resolución, es lo que hay.