(5) Banco – 50mm f/1.4G; f/1.4 y v: 1/3200s; ISO 64; picture control: Intenso (VI) ; modo de exposición: Manual
Provoca cierta ternura contemplar a esta gente que se ocupa en abrir una caja y mostrarte todo lo que contiene, pero sirven como un anticipo y para que quede claro lo que debe venir dentro
Esa noche me costó dormir y tuve que repetirme que tampoco debía ponerme así, que al fin y al cabo era una
Nikon más que iba a sumarse a todas las que he utilizado desde siempre. Pero había algo diferente esta vez, nada de "una cámara más". Madrugué mucho el miércoles día 3, aunque la entrega estaba programada para el mediodía y dediqué la mañana entera a ver vídeos y releer reseñas en internet.
Primero, por aquello de seguir un orden, me centré en un
Unboxing (desembalar) en
Youtube y vi el de
Kenny Rapadas y también el de
FreeBird. Provoca cierta ternura contemplar a esta gente que se ocupa en abrir una caja y mostrarte todo lo que contiene, pero sirven como un anticipo y para que quede claro lo que debe venir dentro (el desembalaje de KR más cuidado que el un tanto patoso de FB). Después visité
photographylife.com donde encontré una buena comparativa con la
Nikon D800E, también
imaging.nikon.com,
Nikonistas.com por supuesto y
dpreview.com y alguna otra dirección hasta que el panorama comenzaba a ser repetitivo – el número aproximado de páginas en español que se ofrecen es de
96.500 y en otros idiomas la friolera de
10.700.000 – y regresé a
Youtube para ir a
"esa-tienda-en-la-quetodos-hemos-estado", BH de NYC donde con claridad
Larry Becker nos ilustra convenientemente sobre la
Nikon D810.
También me detuve un rato en los comentarios de
Juan Carlos Lopez en xatacafoto.com y otro en
KenRockwell.com donde este experto habla de la NIKON D 810 como "the world's highest technical image quality in DSLR" (compatible con todos los lentes Nikkor desde 1977).
A esta alturas tocaba ducharse y marchar hacia el "gran encuentro" previa parada en el banco, pero fue en ese instante cuando di en
Youtube con
"DREAM PARK A Nikon D810 Film" (12:18 minutos) del director
Sandro Miller y Anthony Arednt director de fotografía y me quedé sentado, inmóvil, de veras impresionado.
(6) Banco roto – 50mm f/1.4G; f/15 y v: 1/100s; ISO 64; picture control: Intenso (VI) ; modo de exposición: Manual. (Detalle en sombras: +9 en el editor View NX 2)
La Nikon D810 es una fusión adelantada de sus dos predecesoras, la Nikon D800 y la D800E
Luego vi el making of donde Miller nos muestra – en palabras suyas – "todos los juguetes" o dicho bien: la fascinante cantidad de accesorios disponibles para que las grabaciones/rodajes vayan como la seda.
Dream Park parte de un magnífico guión para contarnos la historia de unos niños que juegan en un parque mientras sueñan e imaginan sus destinos, sus futuras ocupaciones, entre los que habrá una directora de cine, un piloto de coches, una piloto de helicópteros, una bailarina, un especialista en tomas de acción, un saltador que va a ganar medallas y … nadie más: ninguno de los personajes de esta historia tan tierna, impecable e impactante, que exhibe las grandes virtudes para el video de la Nikon D810, quiere ser… ¡fotógrafo!
En casa tenemos la costumbre de antropormorfizarlo casi todo y nos gusta referirnos a ciertos objetos nuestros por el nombre que les hemos puesto. Así el coche se llama Max y la calavera de oveja que habita desde hace muchos años la vitrina con las cámaras es Juanita y la antigua Rollei siempre fue Marlene. De modo que por el camino fuimos barajando nombres para la Nikon D810 como si del nacimiento de un nuevo miembro de la familia se tratase, pero todos los que considerábamos nos parecían poco adecuados hasta que B. dijo: "quizá durante el desembalaje se nos ocurra". Y así fue.
Lo primero es que se trata de una cámara Made in Thailand, cuando las Nikon D800 y D800E eran Made in Japan (nos da igual, confiamos en Nikon). Lo segundo, que es una síntesis, una fusión adelantada de sus dos predecesoras. Luego, comprobamos lo que anuncian los grandes titulares: 36,3 megapíxeles, Full Frame, 5 fps, un procesador Expeed 4 (un 30% más rápido que el Expeed 3), nuevas capacidades ISO, mejoras en el autofocus, obturador más silencioso, video fullHD mejorado a 50 y 60 fps, eliminado el filtro óptico de paso bajo, una ergonomía cómoda y segura, archivos de un tamaño tal que sugieren disparar con cierta contención, lo que nos recuerda mucho a la era analógica cuando cada click tenía un "valor" (la cámara también ofrece la posibilidad de hacer archivos de Raw-S –small– muy útil para cuando la finalidad de la foto no requiera 36 megas), y muchos más detalles y combinaciones, expuestos en las ¡507! páginas del manual del usuario, ese lugar al que se va para entender, y que enseguida llamamos "el Moliner", en homenaje a la gran María.
(1) Pájaro – 50mm f/1.4G; f/3.5 y v: 1/320s; ISO 64; picture control: Intenso (VI); modo de exposición: Manual. (Detalle en sombras: +3 en el editor View NX 2)
La Nikon D810 se comportó en todas las variables que le propusimos con la esperada elegancia. Desde su voz tan propia y suave, que se agradece en cada disparo, a todo lo demás: rápida, silenciosa, precisa, ligera, potente
Me gustan tanto los libros como las cámaras –ambos me permiten pensar mejor y ver más. Claro que los libros suelen tener sus títulos y podría ser desconsiderado llamarlos de otro modo que como lo nombró su autor, a pesar de que en casa cuando decimos "alcánzame el librito" todos sabemos que nos referimos a The elements of style, de Strunk y White, más conocido como "the little book", con énfasis en "little".
De modo que cuando teníamos todo el contenido de la caja sobre la mesa y llevábamos un rato hojeando el Manual, con la cámara ya bastante examinada, fue ella la Nikon D810 quien, de esa forma extraña en que suceden estos fenómenos, nos susurró algo como "¿quién creéis que soy?" y ambos, B. y yo, exclamamos: "Your Highness!".
Y así es como se la conoce desde ese mismo instante.
Consideramos oportuno un estreno de altura, teníamos tiempo y nos marchamos a la sierra para que lo primero que viese fueran unos antiguos jardines reales. La Casita del Príncipe, el edificio de El Escorial, se conoce además como la Casita de Abajo y es obra de Juan de Villanueva, autor también del Museo del Prado. Pero no era el edificio lo que nos interesaba esta vez sino el parque y los jardines, los setos de boj, los arcos de cipreses, los rosales, los robles y las encinas, algunas secuoyas inmensas. Hacia allá nos fuimos con unos pocos lentes de generaciones pasadas (todos menos el 50mm que es de última) para que "Your Highness" pudiera exhibirse.
La Nikon D810 se comportó en todas las variables que le propusimos con la esperada elegancia. Desde su voz tan propia y suave, que se agradece en cada disparo, a todo lo demás: rápida, silenciosa, precisa, ligera, potente.
Las imágenes pareidólicas suelen definirse como un fenómeno psicológico que nos lleva a ver formas reconocibles en, por ejemplo, rocas, montañas, nubes o árboles. ¡Árboles! Así empezó todo, con un cedro que exhibía una rama-pájaro, producto de las tormentas recientes (aún estábamos fuera del recinto, por decirlo así, ya que esta primera foto la tomamos desde la calle en el pequeño y precioso parque de una residencia de ancianos frente a la estación del tren). Un pájaro hermoso con el pico abierto y una piel con plumas jurásicas (1).
La pareidolia es popular entre los conspiranoides y los propensos al éxtasis místico, pero no es nuestro caso siempre dispuestos como fotoperiodistas a ver "lo que de veras hay ahí" (pienso en Roser Vilallonga mi compañera de jurado del Foto Nikon y su elocuente post "¿Vocación herida?" y aquí podríamos pasarnos un rato intercambiando pareceres sobre la manipulación, lo verdadero y lo falso, el "mentir bien" o "mentir mal" que propone Joan Fontcuberta, pero no lo haremos porque estamos a punto de entrar al Parque, un lugar verdaderamente bello).
(2) Oso – 50mm f/1.4G; f/8 y v: 1/160s; ISO 64; picture control: Neutro (NL); modo de exposición: Manual. (Compensación de exposición –0,1 en el editor View NX 2)
Decía el poeta Paul Éluard el siglo pasado que "hay otros mundos pero están en éste"; nuestra impresión a estas alturas del siglo XXI es que, fotográficamente hablando, están todos en la Nikon D810
Los primeros objetos que encontramos firmemente anclados a su sino solitario e inmóvil son unos sencillos bancos de madera pintada de verde inglés a un lado y otro de las avenidas. ¡Bancos! Nada más lógico en un parque que estos melancólicos con patas de hierro y carácter de poetas. Pero nadie se sienta en ellos, ni siquiera pasa alguien por delante y recuerdo entonces dos fotos con bancos de André Kertész, Broken Bench (NYC 1962) en la que un hombre de espaldas contempla un banco roto y Homing Ship (Central Park NYC 1944) donde un hombre joven, suponemos que adolescente, transporta un velero a escala casi tan grande como él y pasa frente a unos bancos que parecen ser los únicos testigos de su hazaña. Cuando ninguno los ocupa suponemos que los bancos están "disponibles", aunque pudiera no ser así, que hubiese bancos que de poder querer algo quisieran estar siempre "desocupados", como parte del paisaje. La soledad era tal que temí que de pronto apareciera alguna autoridad y me interrogase sobre los motivos para retratar a un banco, como le ocurrió a un profesor de historia en un parque del sur de Londres en el año 2009. (Asunto muy comentado en la prensa inglesa del momento, cuando las nuevas leyes antiterroristas convertían en sospechoso a cualquier aficionado a hacer fotos en lugares públicos y que generó gran controversia. Pero esa es otra historia…).
Tenía los encuadres pero no la luz. Los bancos nos entretuvieron sin resultado. Hacía bastante calor y cuando regresamos a la senda, en medio de un incipiente mareo, de pronto vi…¡un oso! (2).
Volvimos a casa bastante desconcertados por la doble pareidolia inesperada y esa misma tarde la Nikon D810 grabó su primer video, concretamente el testimonio de un periodista octogenario que nos contó unas historias deliciosas, que forman parte de un documental en el que estamos trabajando. La entrevista se realizó en su casa (nos gusta que se sientan cómodos y para eso nada como estar en tu propio sillón) aunque eso a veces signifique para nosotros un espacio limitado. Al ver nuestro equipo comentó:"es increíble que lo que antes eran cámaras de fotos hoy se han convertido en cámaras de cine, sin apenas cambiar su aspecto externo". Todos los presentes asentimos.
La combinación de dos pantallas de leds (¡luz sin calor!), modo Picture Control en Neutro y el Nikkor 85 mm f/1,8 da como resultado una textura muy suave, con un gran rango dinámico que permite afinar mucho en la postproducción. Fue de gran ayuda y una gran tranquilidad comprobar el excelente comportamiento del autofocus en modo continuo al rostro del sujeto, que aunque cierto es que se movía pausadamente, no se perdió en ningún momento y esto con una apertura de diafragma de f/2,8. Una vez en el estudio al ver la grabación en la pantalla grande del ordenador no pudimos reprimir un: "¡a sus pies!".
Dos días después ahí estábamos de nuevo en el Paseo de la Estufa encuadrando un paisaje de árboles y un camino al final del cual se ven las siluetas de tres hombres desbordantes de luz (3). Pero eran los bancos los que nos habían llevado esa mañana hasta allí y ahí estaban, iluminados tal como queríamos cual si durante nuestra ausencia hubieran acordado ahora sí mostrar lo mejor de sí mismos y posar para "Your Highness". (4 y 5)
Entre un banco y otro B. descubrió uno roto y dijo: "Iré al coche y traeré el triángulo de peligro". Hicimos la foto semántica (6) y ya nos íbamos cuando en un claro entre los árboles apareció un coloso tendido con cabeza de dragón (7).
Quedaba postrarse y lo hice ante unas hierbas y una hoja (8).
Decía el poeta Paul Éluard el siglo pasado que "hay otros mundos pero están en éste"; nuestra impresión a estas alturas del siglo XXI es que, fotográficamente hablando, están todos en la Nikon D810.
(3) Árboles y camino – 28mm f/2.8 AF; f/4 y v 1/15s; ISO64; picture control: Intenso (VI); modo de exposición: Manual.
(4) Banco entre dos pinos – 28mm f/2.8 AF; f/4 y v 1/15s; ISO64; picture control: Intenso (VI); modo de exposición: Manual. (Detalle en sombras: +4 en el editor View NX 2)
(7) Dragón – 50mm f/1.4G; f/13 y v: 1/100s; ISO 64; picture control: Estándar ; modo de exposición: Manual
(8) Hoja – Zoom Nikkor 35-135 mm AI-S f/3.5-4.5 Macro; f/5,6 y v: 1/250s; ISO 64; picture control: Estándar; modo de exposición: Manual. (compensación de exposición +0,1 en el editor View NX 2)