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Dic2014
En algunos modelos de Nikon podemos encontrar un botón en la parte trasera de la cámara: el botón AF-ON. Al pulsar este botón, se realiza el enfoque de la misma forma que cuando pulsamos el disparador hasta la mitad del recorrido. Aunque hay modelos que no poseen este botón, pueden configurar la función del botón AE-L/AF-L para que se comporte del mismo modo.
¿Cómo disparas normalmente?
Foto: Javier Garcés
Si estás disparando sobre sujetos en movimiento, usas el Servo continuo o AF-C: igual que antes, colocas el punto de enfoque sobre el sujeto y pulsas el botón hasta la mitad del recorrido. Mientras mantienes pulsado el botón, la cámara enfoca constantemente, y mientras lo hace, sigues el recorrido del sujeto con el punto sin perderlo (requiere algo de habilidad). Cuando pulsas a fondo, disparas una foto o una ráfaga.
Si levantas el dedo del disparador, para luego disparar otra ráfaga, en el momento que vuelvas a pulsar, la cámara volverá a enfocar, por lo que cabe alguna posibilidad, de que en ese intervalo de tiempo aumenten las probabilidades de perder alguna foto.
El botón AF-ON
Foto: Javier Garcés
En las cámaras que disponen de este botón, es importante desactivar a la vez el enfoque con el botón de disparo, de modo que sólamente enfoquemos usando AF-ON.
Pero son otras las ventajas de usar este método de enfoque; el usar sólo el botón AF-ON ahorra batería. Cuando se pulsa el botón de disparo, no sólo se enfoca, sino que mientras está pulsado, se activa el estabilizador VR y se mide la exposición; algo que no pasa cuando pulsamos AF-ON: la estabilización ocurre en el momento de disparar. Al final de la jornada, con AF-ON habremos tomado más fotografías.
No sólo para fotografía de acción
Podemos usar esta técnica perfectamente con fotografía estática como los retratos o los paisajes. De hecho, es mucho más práctico, rápido y seguro que con el método tradicional.
Con la cámara en AF-C (enfoque Servo continuo) enfocamos al sujeto. Una vez lo hemos adquirido, sólo tenemos que soltar el botón AF-ON y centrarnos en la composición y el disparo. Como no estamos pulsando el botón de enfoque, este queda bloqueado por lo que podemos disparar las veces que queramos sin necesidad de volver a adquirir el foco y recomponer en cada disparo.
Foto: Javier Garcés
Otra ventaja es que ya no hay que preocuparse de ir cambiando el modo de enfoque que, aunque en las cámaras profesionales y avanzadas se hace muy rápido gracias a los controles dedicados, nos obliga a hacer una pausa. Ni que decir tiene que en las cámaras más sencillas nos obliga a pasar elegir el modo en un menú, cosa que nos hará perder más tiempo.
Y es que la configuración de la cámara para todo tipo de fotos, será con el AF-ON activado, el enfoque en el disparador desactivado y el modo de enfoque en AF-C (continuo). Recuerda: cuando pulsas enfoca, si sueltas, queda bloqueado donde enfocaste. Si el sujeto se mueve, sólo tienes que seguirlo sin soltar el botón. Mucho más rápido, práctico y preciso.
Mi cámara no tiene ese botón