Solo utilizamos cookies estrictamente necesarias en las que se incluyen las propias y las analíticas de google y facebook para fines únicamente analíticos, todas ellas se utilizan para el correcto funcionamiento de la web, facilitar la navegación ofreciendo un servicio mejor, más seguro y más rápido. No utilizamos cookies publicitarias. Puedes aceptar todas las cookies para seguir navegando. Consulta más información en Política de cookies.
31
Oct2017
La fotografía como hoy la conocemos se basa en la óptica, el sensor y el proceso de la imagen. Las cámaras y los móviles hacen fotos, pero hay claras diferencias entre lo que unas y otros pueden conseguir.
La luz entra en tu cámara por el objetivo, la calidad de cada uno de los cristales que lo forman es de vital importancia. Es lo que definirá la imagen que obtengas.
La versatilidad óptica en una cámara fotográfica la encontramos cuando dispone de un objetivo con zoom, zoom óptico, zoom real. Prácticamente todas las cámaras del mercado cuentan con zoom.
El zoom te permite pasar de tomas angulares, —con las que podrás desde captar una gran extensión a hacer fotografías de grupo— hasta teleobjetivo —con el que mejorarás por ejemplo, los retratos o fotografiarás sujetos distantes—.
En un teléfono móvil, el objetivo es muy importante. El esfuerzo tecnológico que las marcas tienen que hacer para conseguir algo que en una modesta cámara digital de iniciación —y de un precio notablemente inferior al del teléfono— es algo natural, hace que sólo los modelos más avanzados y caros dispongan de algo similar, que no igual.
El clásico zoom en un smartphone es el zoom digital.
Este se basa en un recorte de imagen con una posterior ampliación, es decir añadir píxeles a una imagen con la consecuente pérdida de calidad. Es por eso que podemos apreciar un cierto pixelado o en el mejor de los casos una pérdida de definición en nuestras fotos.
Lo último en esto es incorporar dos cámaras que entregan dos imágenes a diferentes focales, pero todas las focales intermedias al final son un proceso digital entre ellas.
El zoom óptico, por otro lado, se basa en movimientos de lentes dentro del objetivo para variar la distancia focal que proyecta la imagen en el sensor de la cámara.
El resultado es que el sensor recibe la luz directamente con el encuadre que elijas: angular, normal o teleobjetivo, con todos sus pasos intermedios y manteniendo siempre la máxima calidad.
Si hay algo que hacen bien los smartphones es acceder a Internet para compartir las imágenes en redes sociales pero, ¿y si tu cámara digital con zoom, que te permite hacer las fotos que no puedes hacer con tu móvil, te permite además compartirlas?
La clave es no dejar de lado al móvil, la clave es utilizar SnapBridge.
Snapbridge mantiene una conexión constante con tu smartphone, mediante Bluetooth de bajo consumo. Del mismo modo que el manos libres del coche.
Una vez emparejados por primera vez, te olvidas de conexiones.
Por supuesto, a una resolución que sea fácil de compartir y que no acabe con la memoria de tu teléfono inmediatamente.
Es decir que, la cámara de tu móvil es tu Nikon, de este modo dispondrás del móvil con la mejor cámara del mercado.