© Diane Berkenfeld | Cámara D4 + AF-S NIKKOR 200-400mm f/4G ED VR II, 1/1600s, f/4, ISO 200.
Quizás no has caído en la cuenta, pero cada vez que utilizas una cámara, tomas decisiones sobre la composición. Dicho de manera sencilla, la composición es la forma de encuadrar la imagen que vas a tomar. Se han escrito muchos libros sobre la composición y, aunque no es probable que dos fotógrafos encuadren la misma escena de la misma forma, hay ciertas reglas generales que pueden ayudarle a que sus fotos sean más interesantes y atractivas.
La regla de los tercios puede ayudarte a presentar a tus sujetos de la mejor forma posible.Al mirar por el visor y observar la pantalla LCD de la cámara, te ayuda a imaginar que hay una cuadrícula, como la del tres en raya, sobre la escena. La cuadrícula divide la imagen en nueve recuadros, que se crean superponiendo cuatro líneas a lo que se ve.
Algunas cámaras Nikon incluso tienen una opción de menú con la que las líneas de la cuadrícula se pueden activar en el visor o la pantalla. Estas líneas son una ayuda para encuadrar la imagen y no se verán en la imagen definitiva.
Observa dónde se cruzan las cuatro líneas. La regla de los tercios indica que estos puntos de intersección son los mejores lugares para la posición de los elementos más importantes de la composición. Por lo general, si se hace así, se obtiene una imagen más enérgica e interesante.
No es necesario que el sujeto esté directamente sobre un punto de intersección; con que esté cerca, la imagen será dinámica y tendrá una composición satisfactoria. Prueba un par de composiciones distintas para ver cuál le gusta más.
Esas mismas líneas pueden ayudarte a que los horizontes estén nivelados y los elementos verticales de la foto estén rectos.
© Diane Berkenfeld | Cámara D4 + AF-S NIKKOR 200-400mm f/4G ED VR II, 1/1600s, f/4, ISO 200.
Aquí se ve la cuadrícula superpuesta sobre la imagen de dos charranes inca. Las cabezas están situadas en la intersección de las líneas, siguiendo la regla de los tercios.
© Diane Berkenfeld | Cámara D4, Objetivo AF-S NIKKOR 200-400mm f/4G ED VR II, 1/640s, f/4, ISO 200.
Esta imagen de dos charranes inca en el zoo es un ejemplo de la regla de los tercios.
- Dónde colocar la línea del horizonte en una composición
La mayoría de las imágenes tienen un mejor aspecto si el horizonte se coloca encima o debajo del centro del encuadre en lugar de directamente en el centro de la imagen. La excepción es cuando se fotografía una imagen reflejada. En ese caso, colocar el horizonte en el centro puede quedar bien, porque crea elementos iguales en las partes superior e inferior de la imagen: la escena arriba y su reflejo abajo.
© Diane Berkenfeld | Cámara D100 + AF VR Zoom-NIKKOR 80-400mm f/4.5-5.6D ED, 1/5s, f/22 ISO 200, medición puntual, manual.
Al fotografiar un paisaje, coloque el horizonte más cerca de la parte superior o, como en este caso, la parte inferior del fotograma
© Diane Berkenfeld | Cámara D4 + AF-S NIKKOR 200-400mm f/4G ED VR II, 1/800s, f/4, ISO 200, medición ponderada central, prioridad al diafragma.
Normalmente, la línea del horizonte se debe colocar cerca de la parte superior o inferior en lugar de directamente en el centro del fotograma. Sin embargo, al fotografiar sujetos y su reflejo, no es necesario seguir esta regla.
Si se fotografía a personas o animales, lo mejor es que estén mirando al fotograma. Si hay movimiento en la imagen, deja más espacio en el lado del fotograma al que se dirige la acción. Tienes un aspecto más natural y el observador percibe el movimiento y la narración de la imagen. Coloca al sujeto de forma que casi todo el espacio abierto de la imagen esté en la dirección en la que mira.
© Diane Berkenfeld
En esta imagen de un cisne negro deslizándose sobre el agua, el ave está en el centro y la composición no resulta muy interesante.
© Diane Berkenfeld
Si la recortamos, podemos desplazar al sujeto a la parte superior derecha del fotograma para que la composición sea más atractiva.
© Diane Berkenfeld
Al fotografiar edificios u otros sujetos muy lineales, componga la imagen de forma que los elementos arquitectónicos dirijan la mirada del observador por la fotografía. Estas "líneas principales" pueden constituir los sujetos más importantes de la imagen o utilizarse para dirigir al observador a una zona concreta de la foto, un punto focal importante.
Las curvas también añaden interés a las composiciones. Su finalidad es llevar la vista del observador a distintas partes de la imagen. Las curvas pueden constituir el sujeto más importante o, como en el caso de las líneas principales, pueden ser la forma de resaltar elementos focales.
© Diane Berkenfeld | Cámara D100, Objetivo AF-S VR Zoom-NIKKOR 24-120mm f/3.5-5.6G IF-ED, 1/60s, f/4, ISO 200, medición ponderada central, programa.
Esta imagen es un buen ejemplo de cómo las líneas curvas de un sujeto pueden dirigir la vista del observador por el fotograma, siguiendo esas líneas curvas.
© Diane Berkenfeld | Cámara D100, Objetivo AF-S NIKKOR 24-120mm f/4G ED VR, 1/90s, f/5, ISO 320, medición matricial, programa
En esta imagen, las líneas principales son muy marcadas y dirigen la vista del observador de la derecha a la izquierda, a lo largo del corredor.
Los sujetos con patrones repetitivos también pueden crear fotografías interesantes. Tanto los patrones que se encuentran en la naturaleza como los creados por el hombre pueden dar a una imagen una composición convincente. Fíjate en los elementos de una escena para detectar patrones. Por ejemplo, puedes observar una caja llena de manzanas y no ver nada especial, pero con una composición centrada solo en la fruta creará un patrón repetido de forma y color. Los patrones que contienen un elemento distinto también son interesantes. Imagine una caja llena de manzanas rojas en la que alguien ha puesto una manzana amarilla. Ahí tiene una imagen repetitiva con un elemento distinto en el patrón, la manzana amarilla, que crea un intenso punto focal.
Aprovecha también las ventajas de las texturas. Fotografíalas de cerca, ya sea con el Zoom o con un objetivo macro. Cuando fotografíes patrones o texturas, no tienes que capturar el sujeto entero. Las texturas pueden ser suaves, como las plumas de un pájaro, o ásperas, como pintura descascarillada o el grano de la madera.
El óxido y la pintura desconchada de esta barca de pesca se prestan a hacer un estudio sobre textura. La brillante luz solar sobre la barca destaca la textura de varias capas de pintura y óxido.
© Diane Berkenfeld |Cámara D3X, Objetivo AF-S DX Micro NIKKOR 85mm f/3.5G ED VR, 1/200s, f/7.1, ISO 160, medición matricial, programa.
La mayoría de las veces no pensamos en la composición cuando vemos fotos, pero sabemos si una foto es bonita aunque no sepamos exactamente por qué. Para mejorar tus conocimientos sobre composición, dedica tiempo a ver fotografías de personas cuyo trabajo te gusta. Fíjate en la posición de los sujetos en los fotogramas y en el fondo que han elegido. ¿Qué se incluyó en la imagen y qué quedó fuera de ella? Después, revisa algunas de tus propias fotos y trata de averiguar cómo podrías haber mejorado la imagen cambiando la composición.
Estas pautas son solo un punto de partida, pero recuerda que toda regla tiene una excepción. Prueba cosas diferentes para conseguir fotos mejores.
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Fuente: Nikon /Artículo e imágenes de Diane Berkenfeld.