1. Limpiar el objetivo
Después de usar un soplador para quitar el polvo o la pelusa de la superficie del objetivo, límpialo suavemente con un paño de limpieza de objetivos*.
Limpiar el objetivo sin eliminar primero el polvo o la pelusa podría rayar la superficie del objetivo.
*
Paño de limpieza de objetivos: un paño que se usa para eliminar el polvo o la pelusa de la cámara y la lente.
2. Comprueba si hay suciedad dentro del objetivo
La eliminación de suciedad del interior del objetivo requiere desmontarlo para limpiar o reemplazar las partes afectadas. Para evitar dañar el objetivo, esta operación debe llevarla a cabo el personal de servicio autorizado de Nikon.
Si te molesta la presencia de suciedad en el interior del objetivo, ponte en contacto con el servicio técnico autorizado de Nikon.
3. Verifica si hay moho
Dependiendo de dónde y cómo se almacene la óptica, el moho puede formar puntos negros o telarañas sobre o dentro del objetivo.
Eliminar el moho requiere desarmar el objetivo para limpiar o reemplazar las partes afectadas y solo debe ser realizado por un técnico del servicio autorizado de Nikon.
Para obtener más ayuda, contacta con el
servicio de atención al cliente de Nikon.
Nota: Es posible que el texto anterior no se aplique a todos los modelos; para obtener más detalles, consulta la documentación de productos específicos en el
sitio web de Nikon.