Nikon D3X, Una cámara de altura
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Fecha de publicación:  06/10/2009
Nikon D3X, Una cámara de altura

Jorge las Heras (Hermetic)
Nikon D3X camara de altura 1 400
Ha tardado en llegar, pero no ha decepcionado. La Nikon D3X pertenece a la segunda hornada de réflex digitales con sensor de formato completo (36x24 mm) de Nikon. Sobre el mismo cuerpo de la pionera de la marca japonesa en este formato, la D3, que ha revolucionado el mundo de la fotografía deportiva y de reportaje con una increíble velocidad de trabajo y un comportamiento a ISOS altos desconocido hasta su llegada, la D3X monta un sensor que casi dobla la resolución (24,5 megapíxeles) y está orientada más bien a la fotografía de estudio y moda. La carrera de los megapíxeles en las réflex modernas, que algunos vaticinaron se detendría en torno a los 15/18 megapíxeles ha vuelto sobrepasándolos de largo… y esta vez parece no tener fin. La D3X mantiene lo mejor de la D3, con un cuerpo robusto y muy ergonómico, pese a su gran tamaño, que se mantiene casi inalterado desde la aparición de la D1 ¿si algo está bien hecho para qué cambiar? Se mantienen igualmente el cuerpo sellado con blindaje contra polvo y agua (lo que indica que no sólo se ha pensado en su uso en estudio, publicidad y cartelería, sino también para fotografía de naturaleza), el avanzado sistema AF de 51 puntos, el doble compartimento para tarjetas CF, la estupenda pantalla de 3 pulgadas y 920.000 puntos de resolución, el fantástico visor con 100% de cobertura o el curioso horizonte virtual que se ha instalado ya en toda la gama profesional de la marca nipona, llegando a la D300s. También hereda el discutido mando de selección entre los modos de enfoque (S ó C y enfoque manual), algo propenso a cambiar de posición al guardarla o sacarla de la mochila y que es quizá el único mando cuya ergonomía no merece un 10 de todas las Nikon “pro” actuales. Se echa de menos no obstante el sistema de limpieza de sensor de la D700 (da un poco de respeto ponerse a limpiar manualmente un sensor que por si solo supone un sobreprecio sobre la D3 de más de 3.000 euros) y llama la atención la reducción de velocidad de disparo entre las opciones de 12 bits (ráfaga de 5 fps) y 14 bits (sólo 2,5 fps), limitación que pone de manifiesto el origen Sony del sensor, algo que muchos dudaron al comparar sus prestaciones en la Nikon y en la cámara de la misma resolución de Sony, que decepcionó en sus primeras pruebas y sembró dudas entre los potenciales compradores de la D3X. Nikon no ha dejado claro esto, o al menos a mi no me consta, pero parece que la marca del logo amarillo realizó importantes modificaciones en el sensor antes de montarlo en esta cámara, y que no se limitaron a dividir la altura del escalón del convertidor analógico-digital para permitir el proceso a 14 bits. Según Nikon, se han optimizado las características de los píxeles, utilizando una “matriz de microlentes sin solución de continuidad, lo que permite incrementar la cantidad de luz recibida por cada fotocélula, y en consecuencia mejorar la relación señal/ruido, ofreciendo un más amplio rango dinámico y menor ruido, con transiciones tonales más suaves”. Uno no sabe donde acaba la técnica y donde empieza el marketing en este tipo de comunicados, pero el caso es que en este caso la calidad de imagen que proporciona el sensor se nota… siempre que no le pidas que se salga de su rango óptimo de trabajo.

Respecto a la D3 y la D700 pierde parte de ese sensacional comportamiento a altísimas sensibilidades, debido a su mayor concentración de píxeles que hacen que tenga casi el doble de fotorreceptores en el mismo espacio, pero se defiende bien hasta 1.200 ISO y muy bien hasta 800 ISO. Su guerra no es la de la fotografía sin trípode en condiciones de luz escasa ni la ráfaga suelta en fotografía de acción (aunque sus 5 fps le permiten un uso en fotos de acción siempre que se use la opción de 12 bits). Por eso lo primero que notamos al encenderla y manipular la escala de sensibilidades es que el ISO nativo es ahora 100 (200 en sus hermanas de formato) y que el ISO máximo calibrado es 1600, mientras que D3 y D700 alcanzan en las mismas circunstancias 6.400 ISO. Hay que destacar no obstante que la resolución de los archivos que produce la D3X permite ampliaciones un 50% superior, lo que permite que a igualdad de ampliación, el posible ruido queda mucho más oculto por la menor ampliación relativa que se necesita, con lo que la diferencia no es tanta en la práctica. Aproveché su llegada para realizar un trabajo para una empresa dedicada a cárnicas, que quería decorar los muros de sus oficinas con copias lambda de dos metros de lado mayor de sus animales y explotaciones: los resultados son espectaculares, sin atisbo del píxel ni de ruido a esas ampliaciones incluso acercándose mucho más de lo razonable para visionar la copia entera. Aún en las zonas muy desenfocadas sobre fondos oscuros, a ese tamaño de ampliación el resultado es sorprendentemente bueno; y aquí vemos cuál es la liga en la que juega la D3X: la de las grandes ampliaciones. Su uso en fotografía de arquitectura también es uno de sus puntos fuertes; no sólo porque permite mejor que ninguna el reencuadre con pérdida de megapíxeles que exige la corrección de líneas convergentes, sino también porque admite sin problemas de resolución la nueva gama de objetivos Nikkor PC descentrables, con los que aprovechar el sensor en toda su extensión.
Nikon D3X camara de altura 2 640
Así, las primeras impresiones de la D3X fueron estupendas: con un rango dinámico excelente que se manifiesta en copias a las que apenas les hace falta edición y archivos de gran calidad, con mucha limpieza y una nitidez sobresaliente, al menos mientras se use con ópticas que estén a la altura. Porque ese es otro factor clave a la hora de analizar una cámara como esta; si hasta ahora el sensor DX de 12,4 megapíxeles que montan la D300/D300s y la D90 (y ahora también la D5000) es, con su densidad de píxeles el más exigente con la resolución de las ópticas (más que D3 y D700), el formato DX hace que los objetivos con muy buen rendimiento en el centro sean buenos sobre toda la superficie del sensor (ya que en DX se usa sólo el solomillo de las ópticas de formato completo, allí donde mejor rinden); pero la D3X exige la misma resolución y además que este rendimiento sea uniforme desde el centro hasta el borde de las esquinas. Precisamente esta circunstancia ha hecho a Nikon renovar su Nikkor 70-200 2.8 AF-S VR, un objetivo “de 10” en DX pero que se quedaba algo justo en las esquinas a entender de muchos usuarios cuando era usado en el formato FX. Con la D3X he usado sobre todo el Nikkor 24-70 2.8; y me he permitido compararlo con el 28-70 2.8 y con el 17-55 2.8, dos objetivos que quizá por su tamaño más lógico para un angular me despiertan mejores sensaciones que el nuevo, que sin embargo es más nítido y de rendimiento más uniforme del centro a los bordes. Los dos FX rinden a la perfección en el exigente sensor de la D3X; mientras que el 17-55 (una razón en si mismo para conservar un cuerpo DX) hay que usarlo en el modo recorte… pero ojo, el modo recorte de la D3X es de nada menos que 10 MP. Eso permite usar objetivos DX con plena libertad siempre que tengamos en cuenta que la ampliación final tendrá que ser menor (sin desdeñar lo que se puede hacer con 10 MP de buena calidad) y así poder usar el mencionado 17-55, el Nikkor 10,5 2.8 o el mismísimo 18-200 VR. A destacar que en el modo DX la ráfaga aumenta hasta unos espectaculares 7 fps, muy aptos para foto de deportes. No obstante, a nadie se le escapa que la terna lógica para una cámara de este calibre es la formada por la que algunos llaman la “santísima trinidad”: 14-24 2.8, 24-70 2.8 y 70-200 2.8 VR, en este último caso en su segunda versión, optimizada para FX. Sin olvidar ilustres fijas del catálogo AF, como el 85 1.4, que combina de manera espectacular para retrato con esta cámara; los objetivos DC con “defocus control” o los PC descentrables…. O, si se dispone de efectivo, joyas como el Nikkor 200 f/2.0 AF-S VR o el deseado Nikkor 200-400 f4 AF-S VR.

Nada más recibirla quise probar la D3X en condiciones desfavorables para un sensor de este tipo; así que me la llevé a cotas más altas en un viaje en globo, donde se despega a horas muy tempranas, las condiciones de luz son cambiantes y debido a las térmicas se avanza casi siempre a contraluz.

La primera idea que me surgió en el aire fue usar el horizonte virtual como aparato de navegación, para ver si el globo mantenía la verticalidad… bueno, pues sí, los globos siempre lo hacen salvo catástrofe, así que aparte de usar el gadget la cosa no sirve de mucho en estas circunstancias, por muy atractivo que sea; pero si es bastante útil, aún en tierra, para obtener siempre horizontes en su sitio.
Nikon D3X camara de altura 3 4 640
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Una vez metidos en faena, el sensor y el fotómetro matricial de la D3X funcionan a la perfección, y solventan de manera adecuada contraluces algo complicados, incluso aquellos en los que metemos deliberadamente el sol en la escena.

Según vamos ascendiendo el sol va haciendo lo propio, dejándonos más luz y permitiendo disparar hacia los globos que ascienden a nuestro alrededor, con un colorido que permite ver de qué manera procesa el color la D3X: y lo hace con naturalidad, con una saturación justa y sin empastarse nunca, ni siquiera en las transiciones complicadas como las de rojos, naranjas y verdes, que a veces se mezclan. La configuración estandar va asombrosamente bien; y los modos de emulación de la D2X se pueden usar sin problemas y con excelentes resultados; especialmente el D2X1 para los tonos de piel y el D2X3 para los paisajes.

Los archivos NEF que genera la D3X son de 50 MB si se dispara a 14 bits (y no mucho menos a 12 bits), y se disparan hasta los 150 MB de tamaño cuando se transforman desde Capture NX2 en un TIFF de 16 bits. Hay que tener cuidado con eso, porque mucha gente necesitará cambiar de ordenador al trabajar con la D3X, una auténtica devoradora de discos duros. La velocidad de proceso también se ralentiza de manera apreciable; al menos en mi ya algo veterano Mac que con sus modestos 4GB de RAM y procesador 2,4 GHZ Core 2 Duo maneja perfectamente y con soltura Capture NX2 con los archivos generados por D300 y D700… pero se atasca algo más con los de la bestia de 24,5 MP, haciendo más lento el proceso de revelado de los RAW.
Nikon D3X camara de altura 6 7 640
La D3X se comporta bastante bien cuando usamos sus sensibilidades más altas, como ya hemos señalado antes el ISO 1200 es bastante aceptable (y muy aceptable si las ampliaciones son de tamaño medio) y muy bueno hasta ISO 800. La nitidez es sobresaliente si se usan ópticas de buena resolución y las imágenes que ofrece son bastante limpias, con aspecto de muy acabadas y de necesitar poca o ninguna edición posterior.
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¿Y en macro?
Es una prueba que hago a todas las cámaras que pasan por mis manos, porque dice mucho de cómo se comporta un equipo, y del nivel de ruido que se puede esperar de ellas. Por su resolución, que permite recortes cuando hacen falta, y por su sensacional sistema de enfoque me ha parecido junto a la D3 la mejor réflex que he usado nunca para macro, y su cuerpo robusto y sellado contra polvo y agua no desentona en las salidas “macreras”. En teoría D300, D700, D3 y D3X comparten el sistema Multi-CAM3500 de 51 puntos de enfoque, pero en la práctica las dos últimas son capaces de enfocar de forma mucho más precisa y rápida que las dos más compactas cuando las condiciones de iluminación son malas, y eso en macro tiene un valor muy alto, que compensa sus puntos de enfoque más juntos y centrados (los de la D300 ocupan todo el visor, un punto a su favor) y la ausencia de flash integrado, que en D300 y D700 son muy útiles para comandar flashes remotos para macro. Respecto a la calidad de imagen, la esperada en este tipo de fotografía; si observamos las tomas al 100% es cierto que el ruido es superior al de los sensores FX de 12 MP de la marca, pero hay que acostumbrarse a no mirar demasiado el recorte al 100% en este tipo de cámaras de alta resolución porque eso equivale a observar un cuadro de más de dos metros de lado situándonos a sólo unos centímetros de distancia, o a mirar las fotos de nuestras cámaras de 12-14 MP al 200%. Al analizar las fotografías encontré además una sorpresa que no esperaba: permite la subexposición bastante bien para tratarse de un sensor CCD de bastante densidad. Como casi todos sabemos, en la fotografía digital es preferible exponer para las luces sobreexponiendo el RAW que hacerlo al contrario, pues la subexposición conlleva un aumento del ruido y una disminución de la gama tonal, debido al comportamiento lineal de los sensores. No obstante os pongo la foto  anterior de ejemplo en la que el flash principal (los dos laterales funcionaban de apoyo para mitigar sombras y dar volumen) se quedó sin baterías con la consiguiente subexposición de la toma:
Nikon D3X camara de altura 9 10 640
Como se puede ver la primera fotografía quedó subexpuesta en 1,6 diafragmas, lo que es bastante (lo ideal sería haber sobrexpuesto en la misma proporción para llevar el histograma a la derecha y luego bajar el valor de exposición en el revelado. En este caso el movimiento es al revés, y hay que corregir los cerca de 2EV de manera positiva, moviendo hacia la derecha el deslizador de exposición en Capture NX2.

El resultado (segunda fotografía), sin ser óptimo, es muy aprovechable, aceptando bastante bien la corrección de la subexposición sin perder definición de manera significativa y con una ganancia de ruido apreciable pero que no llega a ser grave, de hecho sólo es visible en el recorte al 100%.
Nikon D3X camara de altura 11 640
En este caso la foto acabará en la papelera, ya que en la sesión con la araña hice otras tomas correctamente expuestas tan pronto como puse baterías nuevas en el flash principal, y de este modo tendrán mejor definición, menos ruido y mejor rango dinámico; pero siempre es una garantía saber que si no hay luz suficiente podremos levantar algo las luces en caso de necesidad, algo que no era del todo esperable en un sensor de estas características.

La D3X, con su impresionante resolución (tal vez dentro de un par de años sea la de las cámaras de acceso, tal como avanzan las cosas, pero hoy día el salto es grande desde los 12 MP que suponía hasta ahora el tope de Nikon) compite con otras réflex de sensores similares como la Canon Eos 5D MkII o la Sony A900, ofreciendo además un cuerpo completamente sellado que se puede usar al aire libre en circunstancias climatológicas desfavorables, no siendo pues una cámara dedicada en exclusiva a estudio; pero si podrá competir en muchos campos con los grandes respaldos de formato medio o con la nueva S2 de formato medio de Leica, sensiblemente más cara, lo que no significa que la D3X sea precisamente barata.
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