Para Arie Jonkman, el paso de capitanear buques cisterna a fotografiar escenas náuticas era una progresión natural. Este afable holandés está especializado en fotografías panorámicas a gran escala de barcos, puertos y otras composiciones náuticas, utilizando para ello una Nikon D800 y toda una gama de objetivos Nikkor. Hablamos de obras de hasta 33 metros, que dejan atónitos a los visitantes con su precisión, sus detalles y su destreza técnica.
“Fui capitán de un buque cisterna de interior en Holanda durante 25 años y, aunque la fotografía siempre fue un hobby para mí, solo me dediqué a ella a tiempo completo en el año 2000”, nos explica”. “Conozco la industria del transporte marítimo en Holanda, pero yo quería hacer algo diferente, de ahí mi interés por la fotografía panorámica. Pensé que podía ser un nicho rentable y divertido, como así ha sido. Realicé mis primeras panorámicas con cámaras de película pero no era tan fácil. Así, cuando me hice con la Nikon D700 y, más recientemente, con la DSLR D800, me quedé maravillado con las imágenes tan detalladas y de resolución tan alta que permiten conseguir, y con el alto nivel de control creativo que ofrece sobre la configuración de la cámara”.
Cuando se realizan fotografías panorámicas tan grandes como las de Arie, es fundamental conseguir que las imágenes de origen tengan una exposición uniforme. “Me gusta especialmente utilizar el objetivo Nikkor 200 mm f/2,8, pues es magnífico para el color y la nitidez, sobre todo cuando se combina con la D800 de 36 MP”. Para las fotografías panorámicas, se requiere un control cuidadoso de la cámara, como hace Arie.