Aunque le interesa todo tipo de arquitectura, Eric siente una pasión especial por los edificios modernos, siendo capaz de recitar una lista de los trabajos del gran pionero de la arquitectura moderna, Le Corbusier, y entre sus héroes se encuentran otros grandes de la arquitectura contemporánea como Emmanuelle Gautrand o Sir Norman Foster. Como él mismo explica, “Disfruto observando la arquitectura monumental, pero me encanta fotografiar edificios que suelen pasar inadvertidos, como viviendas sociales o zonas comerciales: eso también es arquitectura. Me parece fascinante crear imágenes hermosas de edificios que a la gente le suelen parecer feos. También disfruto ofreciendo un punto de vista nuevo de edificios que a todo el mundo le parecen atractivos. Los grandes retratistas hacen que sus sujetos sean aun más hermosos revelando su personalidad, y yo intento hacer lo mismo con la arquitectura”.
Eric pasa mucho tiempo tumbado en el suelo o escalando para descubrir puntos de vista privilegiados y diferentes. “Me interesa todo lo que encuentro”, nos cuenta: “bancos, bocas de incendios, farolas, andamios, edificios que veo por la calle... Puedo pasarme horas buscando la posición adecuada, pero cuando encuentro el ángulo perfecto, soy feliz”.
El atardecer es un momento muy bueno para fotografiar edificios, pues la luz interior se puede equilibrar con la luz ambiente, consiguiéndose con frecuencia una imagen espectacular o con una atmósfera especial, como puede verse en muchas de las imágenes clásicas de los archivos de fotografía arquitectónica de Hedrich Blessing. Sin embargo, Eric cree que pueden conseguirse fotografías magníficas a cualquier hora del día. “No tengo preferencias”, asegura. “Cada momento tiene su luz particular. Es la diferencia entre esos momentos lo que hace móviles los objetos inmóviles”.
Con este enfoque, la cámara que utiliza Eric debe ser capaz de arreglárselas con sombras profundas, superficies brillantes que reflejan la luz del sol, o escasez de luz al atardecer o por la noche. Por suerte, la D800 de Nikon cumple con su misión. “El rango dinámico de esta cámara es extraordinario”, explica Eric. “La calidad de las imágenes es sencillamente increíble. Cuando utilizo esta cámara es como si entrara en una nueva dimensión. La D800 es increíblemente flexible, sobre todo teniendo en cuenta que tiene un sensor de 36 MP. Las posibilidades de recorte son sorprendentes, y los colores son sencillamente perfectos”.