“El trabajo en la agencia cubría un poco de todo, pero aproximadamente el 60 % era sobre la vida social en Eslovenia, mientras que el trabajo en la radio consistía principalmente en conciertos, y por eso empecé a tomármelo en serio, porque me encantaba la música”.
Jure siguió trabajando para la agencia y la emisora de radio, perfeccionando gradualmente sus habilidades en eventos cada vez mayores, como un concierto de Status Quo, estrenos de películas con famosos, y una reunión de líderes mundiales en la cumbre europea-estadounidense de 2008, celebrada a la finalización de la Presidencia eslovena de la Unión Europea. Fue este trabajo lo que le llevó a ser contratado a tiempo completo en la agencia Mediaspeed, consiguiendo así por fin su gran objetivo: vivir de la fotografía.
Ahora, el 70 % del trabajo que realiza Jure es sobre deportes, lo cual, en un país tan pequeño y con un mercado relativamente saturado, tiene mucho mérito. Uno de los motivos por los que su trabajo es tan popular es porque se asegura de ir siempre un poco más allá para que sus imágenes llamen la atención.
“Todos los años se celebran dos grandes competiciones de esquí alpino, y me propuse conseguir una acreditación. Fue difícil, porque Eslovenia es un país pequeño y toda la gente del sector se conoce entre sí, de modo que la organización principal sigue decidiendo quién puede acceder a las pistas y quién no.
La primera vez que conseguí un pase a las pistas, estuve toda la noche sin dormir. Estaba realmente emocionado, pero también muy asustado, porque me da miedo esquiar. Nunca aprendí a esquiar, y eso es un handicap muy importante porque, cuando vas por las pistas con crampones, eres mucho más lento que tus colegas que van sobre esquís. Si esquías, puedes encontrar más posiciones desde las que captar imágenes, mientras que, con los crampones, en realidad solo tienes una posición.