Conocí este software hace unos cinco años, y desde entonces he estado experimentando con él”, nos cuenta Maximilian, que trabaja como fotógrafo publicitario. “Ahora funciona a la perfección. Es un software increíble”. Los objetivos funcionan de un modo parecido al ojo humano: si miramos objetos que se encuentran lejos, hay mucha profundidad de campo, mientras que si enfocamos algo muy pequeño, solo aparece nítido el detalle que enfocamos. La óptica del objetivo funciona de manera muy parecida; por eso, al emplearse objetivos con control de perspectiva, que limitan artificialmente el enfoque, los paisajes urbanos pueden parecer maquetas en miniatura. Y viceversa: con el enfoque infinito, un objeto muy pequeño puede parecer gigantesco.
“Es divertido hacer que una mosca parezca gigantesca, pero también es muy práctico para todo tipo de fotografía publicitaria, como fotos de envases y productos”, señala Maximilian. “Además, se puede fotografiar con cualquier diafragma, de modo que no es necesario utilizar tanta iluminación como en otros casos. He fotografiado muchos catálogos con él, por ejemplo para equipamientos de seguridad, en los que era muy importante que todos los detalles quedaran nítidos y reconocibles.
Es una herramienta muy práctica, y la utilizo a diario. Puedes conseguir que una fotografía de un teléfono móvil tomada en diagonal quede completamente enfocada”. El software toma múltiples imágenes con el objetivo enfocando diferentes partes de la imagen. A continuación, las imágenes se “apilan” y el resultado es una imagen con enfoque infinito. Si aparecen líneas dobles o sombras, se pueden eliminar fácilmente en la postproducción.