Javier Rosa
Habitual en los fosos como fotógrafo oficial de festivales como el Monkey Week, FIB de Benicàssim, Festival Ojeando de Málaga, Pulpo&Pop, Electromar Festival, FIV de Vilalba, V de Valarés, Festival Estoesloquehay, Nordestazo Rock Festival, etc, Javier Rosa es uno de los fotógrafos nacionales más solicitado por festivales de música actualmente. Este andaluz afincado en Madrid cuenta en sus archivos con una cantidad incontable de bandas nacionales e internacionales e imparte Workshops sobre fotografía de conciertos por todo el territorio nacional. Además, es profesor de nuestra Nikon School de Madrid.
¿Cuánto tiempo hace que se dedica a la fotografía como profesión?
Entre carrete y tarjeta, van ya unos 23 años.
¿De dónde viene su vocación?
Jamás llegaré a saberlo. En casa nunca hubo interés por ella, pero eso de ‘mirar por el visor’ siempre me atrajo, lo reconozco.
¿Cuál es el género fotográfico al que más se ha dedicado?
Probablemente a la fotografía de directo, aunque el fotoperiodismo ha ocupado muchos años de profesión también.
¿Cuáles considera que son sus referencias fotográficas? ¿Quién o qué ha inspirado su forma de ver la fotografía?
Debo reconocer que muchas de las pautas que hoy pongo en práctica se las debo al gran maestro Cartier-Bresson. De él he entendido, tras muchos años, que la fotografía tiene mucho de reflexión y lo suficiente de emoción. De William Klein destacaré su impecable técnica, su inestimable ayuda para comprender hasta dónde hay que meter la cámara para sacar una buena instantánea. Si tuviese que citar un tercero, me quedo con el maestro Ortiz-Echagüe.
¿Recuerda su primera foto profesional?
Sí, trabajaba en prácticas por primera vez para un periódico. Me enviaron a cubrir un entrenamiento del club de fútbol de mi ciudad y seguidamente a un mitin que ofrecía Cristina Almeida. El retraso de la sesión de entrenamientos hizo que llegase tarde al mitin. Tras acceder a hablar con Cristina y explicarle que era mi primer día de trabajo -y que iba a tener serios problemas si no llevaba los negativos cargados de imágenes suyas sobre el atril,- esta se ofreció sin dudarlo a dar una segunda (y falsa) oratoria ante mi cámara. Y ahí estaba Cristina susurrando y agitando energicamente sus brazos, como si volviese a estar ante las mil quinientas personas que antes llenaban el pabellón. Fue tremendamente bizarro para ambos, pero me salvó el cuello (y el sueldo del mes).
¿Recuerda cuánto le pagaron por ella?
Estaba contratado en prácticas. Creo que el sueldo íntegro del mes no llegaba a 30.000 pesetas, pero esa foto de Cristina creo que nunca estuvo lo suficientemente bien pagada.
¿Cuáles son las ventajas que encuentra en la fotografía digital?
Productividad, rendimiento y versatilidad. Joan Foncuberta y otros tantos maestros la consideran como post-fotografía. Buena parte de razón tienen.
¿Qué echa de menos de las analógicas?
La cantidad de madrugadas en mi laboratorio, escuchando a Frank Zappa, mientras veía aparecer los primeros granos de plata sobre el papel. Eso es irrepetible.
¿Qué pieza de su equipo valora más? ¿Algún modelo en concreto?
Trabajo con un viejo flash SB800 que no tiene fin. No creo que vuelvan a fabricar un modelo tan duro y eficiente. Estoy pensando en adquirir un segundo.
¿Qué foto le gustaría hacer que todavía no haya conseguido?
Probablemente un buen autoretrato. No suelo estar quieto ni 2 segundos seguidos.
¿Qué destacaría con orgullo del mundo de la fotografía?
El haber mostrado al mundo entero lo sucia, deshonesta y malvada que puede llegar a ser la condición humana. Salgado, Timothy O`Sullivan, Larry Burrows, George Rodger o nuestro Gervasio Sánchez han contribuído -por suerte- a esto.
¿Qué le gustaría eliminar, si pudiese?
Desearía que, de una vez por todas, la obra vaya unida al autor. Con el auge de internet, infinidad de medios de comunicación aprovechan la cantidad de imágenes que se cuelgan a diario y les cortan su autoría para ser publicadas sin cita y pago previo de las mismas. Lo que internet ha democratizado, la mayoría de medios lo aprovechan.
¿Qué tres libros de fotografía nos recomienda?
Probablemente no recomendaría ninguna obra de divulgación técnica fotográfica. Annie Leibovitz publicó ‘Vida de una fotógrafa 1990-2005’ y me parece muy recomendable, eso sí.
Nos puede decir, qué exposición fotográfica de las que ha visto más le ha impactado…
Recuerdo la muestra de Terry O’Neill incluida en la sección del Zinemaldia 2014. Sensacional su trabajo.
Por favor, explíquenos alguna anécdota curiosa que le haya ocurrido realizando alguno de sus trabajos.
En ocasiones, suelo llevar asistente a festivales. Por densidad de trabajo, necesito a alguien que me eche una mano. En 2012, durante uno de esos festivales llevé a Marta, mi mujer. Probablemente sea de las mejores asistentes que un fotógrafo pueda tener. Recuerdo que tuve que ir desde el foso hasta la torre de luces, situada sobre el mixer y cruzar entre unas 15.000 personas en el momento álgido de un concierto de Moby. Una vez tomadas las fotos regresé a mi oficina, en el backstage para descargar el material. Fue ahí cuando me di cuenta que había olvidado una óptica y Marta se ofreció a ir a por ella. Nunca olvidaré la expresión de su cara tras regresar de aquella vorágine. Ya han pasado unos cuantos años de aquello y aún le duele todo el cuerpo. Desde entonces, si olvido algo en algún sitio, prefiero ir yo.
¿Hacia dónde cree que camina la fotografía?
Hacia una democratización y desprofesionalización tan enorme que ni los más entendidos pueden imaginar. Siendo claros, estamos en proceso. El final está más cerca de lo que pensamos.
Muchas gracias!