Victor Lax
Aplicamos el Tercer Grado al fotógrafo profesional
Víctor Lax, un fotógrafo con una agenda apretadísima que compartió parte de su tiempo en esta pequeña entrevista, nació en 1979 en un pequeño pueblo de la provincia de Huesca. Posteriormente, se trasladó a Zaragoza para cursar sus estudios de fotografía.
Nada más terminar dichos estudios empezó su carrera como fotoperiodista colaborando con El Periódico de Aragón varios años. Continuó su carrera como fotógrafo de prensa trabajando para cabeceras como Heraldo de Aragón y Agencia EFE.
No fue hasta 2009 cuando conoció el mundo del reportaje social invitado por varios compañeros de profesión a realizar el reportaje de bodas de una pareja, basando la cobertura fotográfica del evento en los principios del fotoperiodismo.
Desde aquel momento, Víctor quedó asombrado por el enorme potencial que tenía la fotografía de bodas, obviando esas fotos tantas veces vistas y profundizando en las personas y en todos los momentos que giraban alrededor de estas.
Actualmente, Víctor combina la cobertura fotográfica de bodas alrededor del mundo con la docencia, visitando grandes conferencias a nivel Internacional como Ninedots (UK), Mystic Seminars (EEUU), Wedding Brazil (Brasil), Master Class100 (Colombia), Silk Festival (India), Peps (Francia), Nomad (Marruecos),ANFM (Italia), LTF(Irlanda), Photo Forum (España)
Víctor ha sido nombrado recientemente uno de los mejores fotógrafos internacionales del mundo por varios directorios, especialmente por
Fearless Photographers donde fue nombrado el fotógrafo del año en 2016, 2018 y 2019.
¿Cómo nace tu pasión por la fotografía? ¿Cómo empezaste?
Mi pasión por la fotografía nace cuando comenzó mi carrera como fotógrafo de bodas. 10 años antes ya había empezado mi carrera como fotoperiodista para varios periódicos locales, pero a pesar de que esa época de mi vida es una de las más bonitas (sin duda), me enamoré más de la profesión de fotoperiodista que de la fotografía como tal. Puede parecer extraño, pero cuando aterricé en el mundo de las bodas tuve el tiempo y la motivación necesaria para aprender de los grandes maestros no solo de la fotografía sino también de la pintura.
¿Qué fotógrafos te han influido?
¡Muchos!, En mis comienzos Rogelio Allepuz y Angel De Castro fueron mis grandes referentes. Posteriormente, llegaron muchos más como Pedro Etura, Fer Juaristi, Susana Barberá, Andrea Corsi, Franck Boutonnet y Fabio Mirulla.
¿Qué significó iniciarte en el mundo del fotoperiodismo y luego cambiar al mundo de las bodas? ¿Te costó mucho tiempo esa transición y cómo lograste dar forma a esta nueva propuesta fotográfica de tu actual trabajo?
Lo cierto es que cuando empecé a trabajar como fotoperiodista, jamás hubiera creído que unos años después estaría fotografiando bodas.La transición no fue complicada, ya que andaba muy equivocado con lo que supuestamente había que fotografiar en una boda. Además, la última etapa como fotoperiodista fue poco positiva. No hay que olvidar que el tipo de prensa que yo hacía era local o regional y al final sentí que todos días hacía lo mismo.
Es cierto que no me tiré a la piscina cuando estaba vacía. En los veranos de 2008, 2009 y 2010 empecé a acompañar como segunda cámara en las bodas que tenía mi colega Pedro Etura y gracias a esto empecé a entender el ritmo y tempo de un matrimonio.
En 2011 comencé de lleno con las bodas. Llegar a contratar bodas no fue complicado, fue algo exponencial. Hay que reconocer que quizás la fotografía de bodas es el nicho más accesible dentro del mundo de la fotografía.
Encontrar un estilo personal ya no fue tan sencillo, de hecho podría decirse que todavía sigo detrás de ello, ese es un camino que creo que como fotógrafo voy a perseguir durante toda mi carrera y es probable que jamás alcance la tranquilidad de haber encontrado lo que ando buscando. Supongo que estas inseguridades y quebraderos de cabeza acompañan a los fotógrafos durante toda su carrera.
Mi (nuestro) estilo actual es la mezcla perfecta entre fotografía documental y fotografía artística. Creemos que la fotografía es arte y llevamos la fotografía de bodas hasta las últimas consecuencias. Sin duda mi camino cambió cuando Erika, mi compañera, el 50% de nuestro equipo (y también esposa) se unió conmigo para formar el equipo que ambos formamos. Ella me ayudó a afilar nuestro estilo, a tomar riesgos y a ayudarme a auto convencerme de que otro de estilo de fotografía de bodas era posible. Siempre digo que Erika Biarnés supuso un antes y un después en mi carrera. Por cierto, ella también es una ferviente amante de la Nikon Z 9, jajaja.
¿Cuánto tiempo dedicas a la edición y organización de tus imágenes? ¿Cuál ha sido el mayor número de disparos que has tomado en una boda?
Sin duda la organización. Al fin y al cabo los tiempos de edición son cada vez menores gracias a la Inteligencia Artificial. Como te comentaba, la organización y selección de las imágenes es crucial, al fin y al cabo de ello depende nuestro negocio. En cada boda normalmente Erika suele tomar sobre 4000 imágenes y yo suelo llegar sin problema a 6000. No recuerdo con exactitud el mayor número de disparos en una boda, pero seguro que he llegado en alguna a 9 o 10000 fotos.
¿Cuál es tu óptica favorita?
- Para capturar momentos sin duda Z 35 mm f1,8 es una óptica fabulosa. Superprecisa, ligera y rápida.
- Para tomar retratos el NIKKOR 45 mm ED TS es fabuloso. Esta última es sin duda mi óptica fetiche.
¿Dirías que trabajar con una Nikon Z9 y tu anterior cámara es un antes y un después?
Sin duda sí. Siempre había trabajado con réflex y como puede imaginar el cambio de sistema ya fue otro mundo. Es cierto que mis últimas cámaras habían sido Nikon D5 y Nikon D850 (primero y segundo cuerpo respectivamente) y ya estaba acostumbrado a trabajar con los mejores equipos de Nikon, pero sin duda cuando probé la Nikon Z 9 y descubrí el sistema de enfoque al rostro humano y que podía llegar a obturar a 1/32000 fue todo una locura.
¿Utilizas redes sociales?, ¿cuánto tiempo le dedicas?
Sin duda las redes sociales forman parte de mi negocio. Instagram y Facebook son las más empleadas por nosotros, siendo quizás la primera la más efectiva y donde más tiempo invertimos. No sabría decir el tiempo exacto que invertimos, pero seguramente que varias horas a la semana.
¿Qué fotografías y reportajes recuerdas con especial cariño?
Sin duda cada uno de nuestros reportajes son especiales. Que alguien confíe en nosotros ya es especial, pero en esto, momentos recuerdo una de las últimas bodas que hemos fotografiado hace pocas semanas. Fue una boda Hindú en Vietnam y me pareció adorable que una pareja de Mumbai quisiera hacer un esfuerzo tan grande en llevarnos a Erika y a mí allí para fotografiar su boda.
Explica alguna anécdota curiosa que te haya ocurrido realizando alguno de tus reportajes.
Jajaja, ¡muchas! - En la última boda me ocurrió algo realmente gracioso. Era el cuarto día de boda, de madrugada, era realmente tarde, ya estábamos a punto de terminar e irnos para la cama cuando el padre de la novia (una importante autoridad India) me buscó con la mirada. Estaba claro que me necesitaba, así que me acerqué a él y a su grupo de amigos que en ese momento estaban bailando en la pista de baile. Tenía una de mis cámaras en el hombro, así que me dispuse a tomar una foto del grupo.
En ese momento Prateek, el padre de la novia, me dijo; “No, no quiero que nos hagas fotos, me gustaría que te tomaras un trago y bailaras con nosotros”. Accedí y empecé a sociabilizar con los amigos de Prateek. El padre de la novia me trajo un vaso lleno de whisky. Supongo que después de cuatro días trabajando y durmiendo muy pocas horas el cuerpo estaba débil y recuerdo como aquel primer trago que me tomé me dejó levitando … No tomé más que dos o tres tragos cuando me vino a buscar el novio para pedirme que en ese preciso instante le apetecía que hiciera fotos junto a su familia…. En ese momento casi muero.