Con esta, digamos, transcripción de mis sensaciones respecto a los objetivos catalogados en el segmento “standard”, sólo pretendo comunicar, a quien pueda interesar, de una forma “nada científica”, mi experiencia con varios de estos objetivos, 2 de ellos, “pata negra” de la casa, para, de alguna manera sacar conclusiones sobre mi última adquisición, un Tokina 28-80mm ATX-PRO.
En primer lugar, decir que he tenido los siguientes:
- 1: Sigma 24-70 2.8 macro (no el nuevo HSM)
- 2: Nikkor 28-70 af-s 2.8
- 3: Nikkor 24-70 af-s N 2.8 (recientemente vendido)
De estos 3 objetivos mencionados, a dia de hoy, no conservo ninguno… quizá, mi tipo de fotografía, o la forma de hacerla, ha cambiado, y es un rango de focales intermedio, a la que no le saco provecho, quizá en contados eventos del rollo “BBC” y similares.
Por eso me desprendí del “Sr. 24-70”, el mejor “standard” que he probado.
De los 3 objetivos, me quedo con el 24-70, sin duda. Lo tiene todo. Rápido, silencioso, agradable de usar, y con unos resultados ex-ce-len-tes desde f/2.8. (realmente está cerca de valer lo que cuesta)
El peor? Rotundamente, el Sigma 24-70. Lento (AF), gordo, pesado, MUY incómodo de usar (dureza del zoom), y según que unidades (bastantes), con problemas de foco y de comunicación con la cámara importantes.
A pesar de todo, quería tener un objetivo que me cubriera ésa focal, por aquello de… “oye que mi prima se casa”, etc…. pero quería preferentemente algo de 2ª mano, y económico, ya que el uso sería mínimo.
Mi primera opción era volver al no menos venerable AF-s 28-70…. pero aún de 2ª mano, y algunos medio “cascados” siguen siendo caros.(¿será por que se ha dejado de fabricar, y es como los coches clásicos que se revalorizan?)
Como segunda opción, el nuevo Sigma 24-70 HSM; Tiene muy buena critica (con excepciones), pero a día de hoy, es caro (para mí).
La tercera: el Tamron 28-75; barato (incluso nuevo) y con excelente crítica… pero de una construcción y pinta “de plástico” que no me convence.
Y por sorpresa, la cuarta opción; sorpresa, por que no había caído en él, había escuchado campanas, y criticas muy dispares.
Unos lo ensalzan a lo más alto, y otros lo dejan a la altura del betún. Así que buscando por eBay, me apareció delante de las narices, el Tokina 28-80 2.8. La última versión de 2ª mano, verdaderamente con muy poco uso, o muy bien tratado, una de dos. (ya no se fabrican, lamentablemente)
Así que pujé, y por algo menos de una cuarta parte de lo que vale un AF-s 24-70, me lo traje del Reino Unido.
Las sensaciones en la mano son buenísimas, peso, tacto, uso.
El acabado es idéntico al del AF-s 28-70, y la construcción es soberbia, muy poco plástico, y nada, o poco que envidiar a un Nikkor pata negra. Mire por donde se mire, muy superior a cualquier Sigma o Tamron.
Respecto a enfoque, pues no es un AF-s, es más ruidoso, pero no mucho más lento que un AF-s 28-70, aunque apreciablemente más lento que el AF-s 24-70.
El giro del zoom es sorprendentemente suave y fluído, comparable al AF-s 24-70.
Pero lo que realmente importa son los cristales, y siendo sincero, “nadie dá duros, a cuatro pesetas”, y aquí se cumple en cierta manera. En la D3 (12mp) dá unos resultados muy buenos, pero en una D3X, con el doble de densidad, quizá flojee, y ahí seguramente es donde un “Sr. 24-70 AF-s” marque diferencias notables.
Para poneros en situación, si el AF-s 24-70 es algo mejor que el AF-s 28-70, éste Tokina estaría un “pasito” por detrás de éste último.
La nitidez general es muy buena, aunque con la D3, se ven todas la esquinas, y ahí falla un poquito, al igual que en el tema de viñeteo, que para fotografía real está bien…a no ser que estés todo el día hechando fotos a cielos, ó paredes blancas.
A f/2.8, las imágenes son un poco suaves, y las aberraciones cromáticas, bastante visibles, solucionando la nitidez con cerrar medio paso (f/3.3), y las aberraciones 1 paso completo (f/4).
Aun asi, quedan algunos rastros azules en todos los diafragmas al ver las fotos en la cámara, desapareciendo al abrir el archivo en NX (bendito NX)
Respecto a distorsión, pues está muy bien resuelto, a mi opinión, en todas las focales.
En fin, que os lo dejaba para que notarais las mismas sensaciones que yo. Lo que me vengo a referir, es que por una cuarta parte de un Nikkor 24-70mm, pierdes el AF-s, un poco de nitidez a f/2.8 y un poquitín a f/4, otro poco de resistencia a “flares”, el angular de 24mm, algún que otro sellado, y poco más.
Aunque esta unidad en concreto tiene “truco”; no sé si todos se comportarán igual: a 80mm, es imposible usarlo de f/2.8 a f/4 en distancias inferiores a 1m, ya que dá unos resultados rollo “soft focus”, y si el objeto es reflectante, el efecto es exagerado, pegando un subidón en nitidez, contraste y definición en f/5.6. Pero, el caso, es que si tiras un poco de nada el zoom para atrás, concretamente alrededor de 75mm, la cosa cambia sobremanera, pudiendose usar desde f/2.8. Todo es cuestión de cojerle el “vicio” y cuando hagamos “tope” en 80mm, automáticamente tirar ese poquito para atrás (7mm lineales).
Así que, si como yo, sois amantes de los extremos, ultra angular y tele, y hechais mano de un “standard” muy de vez en cuando, el Tokina es un “cristal” muy, muy recomendable.
Como apunte final, hay que usar éste objetivo como si fuese un f/3.3 ó f/4... dejando el 2.8 para focales inferiores a 50mm, y/o casos muy puntuales.
Un saludo a tod@s.